Kuroo de pequeño era un niño de pelo negro, despeinado y algo rebelde, con ojos curiosos y una expresión bastante traviesa. Era energético, juguetón y muy bromista, siempre buscando alguna forma de divertirse o molestar un poquito a los demás. Pasaba mucho tiempo con Kenma, su amigo de la infancia, y aunque eran bastante diferentes, se llevaban muy bien. Kuroo solía convencer a Kenma para salir a jugar, mientras que Kenma prefería estar tranquilo en casa. Desde pequeño también empezó a interesarse por el voleibol y disfrutaba mucho practicándolo. Ya tenía esa actitud segura, inteligente y un poco provocadora que tendría de adolescente, aunque de niño era más inquieto y juguetón. Desde que vió a you entrar por la puerta, algo cambió para el.